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Profe, ¿por qué hemos sido los primeros y no hemos ganado?

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03 Ene Profe, ¿por qué hemos sido los primeros y no hemos ganado?

Cada vez tengo más la sensación de que vivimos en una sociedad tan cambiante, competitiva y en ocasiones insensible, que el pensamiento “si trabajas, te esfuerzas e intentas hacer las cosas bien, conseguirás las metas que te propones” está perdiendo su auténtico significado. Esta inestabilidad afecta incluso a la propia educación, con lo que ésto supone, por lo que de un tiempo a esta parte, me pare a reflexionar sobre la manera de adaptar la frase para poderla transmitir a mis alumnos sin que ésta pierda la verdadera esencia y riqueza de los valores que promueve.

Y la primera pista para resolver el acertijo me la daba, como en tantas ocasiones, uno de mis alumnos. Os cuento. Hace más de un año participaba en un concurso  junto a mis chavales, pasamos todas las fases en la que estaba estructurada la competición con relativa solvencia hasta llegar a la final. El concurso resolvía el fallo mediante  un sistema de votación online cuyos resultados se exponían en la plataforma digital habilitada para la ocasión. Al cierre del recuento, los resultados daban claramente ganador al grupo de mi centro pero el veredicto final jugaba incomprensiblemente en contra de ellos. Uno de los  chavales, visiblemente decepcionado por el resultado, se acercó y me preguntó “profe, ¿Por qué hemos sido los primeros y no hemos ganado el concurso?” En ese momento, mosqueado por la mala jugarreta que habían propinado a mis alumnos y ante la pregunta sincera del niño quejoso, me sentí bloqueado. No sabía qué contestarle. Hasta que la voz de la experiencia me dictó esta frase que tantas veces había escuchado pero que nunca, hasta ese día, había querido comprender y que decía:

En la vida, ser el primero, no significa garantía de éxito, por lo que tienes que conseguir sacar lo positivo de una experiencia negativa además de tener la mentalidad y paciencia necesaria ya que con el esfuerzo, la constancia y ¡por qué no! la suerte te permitirán caminar hacia adelante con más fuerza que nunca para conseguir tu próximo reto, lo que verdaderamente te ilusiona y te propongas de corazón“.

Así se la transmití al chaval, no se si entendió muy bien el razonamiento, lo cierto es que le tranquilizó un poco y también a sus compañeros que lo escuchaban desilusionados.

Pues bien, ahora que hemos empezado el nuevo año 2016 pido para todos un poquito de resilencia educativa y social. Qué seamos capaces de sacar fuerzas ante la adversidad para entender lo positivo de los obstáculos que nos encontremos y caminemos con firmeza para que todos los deseos del año entrante  se cumplan de verdad.

Y aunque existan muchos medios para alcanzar los objetivos y algunos de ellos jueguen en nuestra contra, yo tengo claro cuál es el camino a seguir y persistiré en el trayecto. No soy persona de atajos, me gusta caminar sin molestar, intentando compartir lo que tengo y aprender de toda la gente buena que afortunadamente me acompaña y guía.

Es más difícil, pero en el fondo, resulta más satisfactorio.

Buff… ¡Qué filosófico me he vuelto hoy! Os espero en mi próxima entrada.

 

Fuente foto portada de: https://www.morguefile.com/

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